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Recursos > Competencias básicas para la FP

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53 resultados

Google+ no es competencia de Gnoss, sino un complemento

Para quienes observan a Google Plus (o Google+) como una red social más para el chacoteo estilo Facebook, les propongo algunas ideas en torno a sus posibilidades como plataforma de comunicación para articular el trabajo con otro tipo de redes, más específicas y enfocadas hacia la educación, la gestión del conocimiento, la investigación y la colegiación profesional, como Gnoss.

Con el enorme caudal de herramientas que Google pone a nuestra disposición, podremos disponer de una importante infraestructura tecnológica para complementar en nuestras redes especializadas de formación en línea, para proveernos con herramientas para la generación de objetos de aprendizaje y para centralizar nuestras comunicaciones.

¡Puro pensamiento sistémico para compartir en la Internet libre!

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Compartido el 18.12.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

Objetivos y formación del proyecto 'Identidad Digital como clave de Empleabilidad' 2011/2012 #02 - YouTube

Pablo Hermoso de Mendoza y Susana López, miembros de Equipo Gnoss explican objetivos y tareas de formación del proyecto 'Identidad Digital como clave de Empleabilidad. Marcas personal en internet.

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Publicado el 5.12.2011 por Pablo Hermoso de Mendoza González

La Gestión del Conocimiento es uno de los terrenos profesionales donde ha penetrado con mayor fuerza el software libre. Los Content Manager System (CMS), los Customer Relationship Management (CRM), las aplicaciones de Enterprise resource planning (ERP), los Learning Manager System (LMS) y otros sistemas de organización del trabajo y la información son los ejemplos más vistosos de toda la generación de aplicaciones concebidas para ese ámbito. Abarcando desde la organización documentalista hasta los procesos del desarrollo organizacional, estos programas han venido a proveer al usuario común con posibilidades que hace no más de un lustro estaban sólo al alcance de los grandes corporativos. Han contribuido incluso al surgimiento de lo que ya se conoce como “trabajador del conocimiento”.

Detrás de esos fantásticos y vistosos desarrollos (por ejemplo Moodle para la educacion en línea; Joomla para la gestión de contenidos; Sugar CRM para la gestión de procesos de la empresa y con los clientes; eGroupware para la organización del teletrabajo) hay muchos otros productos de software que desempeñan importantes funciones en el amplio universo de los procesos del conocimiento, individual u organizacional.

Ya en otros posts los hemos mencionado. Muy recientemente, por ejemplo, hablamos de Zotero y Mendeley, dos excelentes gestores de bibliografías que nos libran de la pesadilla de las referencias bibliográficas al facilitarnos un entorno para automatizarlas y administrarlas. Pero ambos programas son sólo una muestra de la enorme variedad a nuestra disposición  para potenciar intelectualmente cada una de las partes del proceso de una investigación o del trabajo con documentación. Hay mucho más y aquí veremos una muestra de ello.

En el terreno de la administracion de proyectos, por ejemplo, resaltan aplicaciones como DotProject, openProject y Project Fork. Los tres, por supuesto, como administradores completos de todos los procesos en un proyecto, ya sea individual o en equipo. Ofrecen calendario, gestión de archivos con versionado incluido, seguimiento de tareas, formación de grupos, creación de múltiples proyectos, foros de discusión internos, blogs internos, mensajería, chat y un sinfín de herramientas. Los tres, también por supuesto, requieren potentes servicios de servidor y ciertos conocimientos técnicos de su funcionamiento.

También en el ámbito de la gestión por proyectos destacan algunas herramientas que nos facilitan el seguimiento y la administración de procesos específicos. Cada una, por sí sola, resuelve procesos completos de la investigación y de la gestión de un proyecto. Este último es el ámbito donde más destacan. Pero, ¿cómo debemos concebirlo para ubicar en sus procesos las herramientas que necesitamos? No está de más repasar algunos puntos sobre su origen y estado actual.

Originada hacia finales del siglo XIX, la llamada “gestión por proyectos” ha sido una disciplina tan útil que incluso, en forma de “modelos”, migró exitosamente desde las ciencias de la Ingeniería y la Administración hacia muchas otras áreas. En la educación, por ejemplo, se convirtió en la base de un enfoque didáctico de gran trascendencia para el aprendizaje y la instrucción de base constructivista.

Basada en tradicionales metodologías científicas, sociales y empresariales que antecedieron al industrialismo, desde mediados del siglo XX la gestión por proyectos —con el importante apoyo de la Teoría de Sistemas— habría de contribuir considerablemente al surgimiento de otra disciplina no menos importante: la Gestión del Conocimiento.

Es en el marco de esta última disciplina que la gestión por proyectos se ha convertido en una metodología para la adquisición, mantenimiento, transformación y distribución de datos, información y conocimiento. Para finales del siglo XX quedaría muy lejos aquel surgimiento Tayloriano basado en la necesidad de organizar el trabajo de miles de trabajadores en grupos de producción.

Muy poco después de que Frederick Taylor postulara los principios básicos de la Administración por Proyectos (con la finalidad de analizar y mejorar los procesos productivos al centrarlos en la organización de sus partes esenciales), Henry Gantt plantearía hacia principios de la década de los noventa del siglo XIX la necesidad de definir y desarrollar metodologías que proveyeran con instrumentos específicos para llevar a cabo el nuevo enfoque administrativo. El más famoso de sus aportes en ese sentido fue el llamado “Diagrama de Gantt”, constituido por barras de “tareas” y marcadores de “hitos” que describen gráficamente la secuencia y la duración de todas las partes de un proceso.

El planteamiento ganttiano duraría intocable durante 100 años, hasta que en el marco de las nuevas tecnologías de la información se desarrollaron complejas aplicaciones de software para generar esta clase de diagramas a través de la pantalla de un ordenador. El más importante de estos desarrollos fue, sin duda, Microsoft Office Project, pues no sólo posibilitó la reproducción de los diagramas mediante una PC, sino que también agregó importantes contribuciones al concepto de Henry Gantt. Contribuciones, valga señalarlo, que llevaron la metodología hacia posibilidades semánticas en la gramática de la administración de procesos.

De estas sumas derivarían ilimitadas posibilidades para el trabajo con rutas críticas en proyectos complejos, tanto en la ingeniería como en el ámbito de las ciencias sociales. Con el uso de los gráficos de Gantt, cada vez más se posibilitó la verdadera "graficación/visualización" de la Planeación Estratégica, tanto en la administración de las organizaciones como en el desarrollo de la investigación y la Gestión del Conocimiento. El instrumento ganttiano fue sin duda la llave maestra que permitió tratar a las organizaciones (empresariales o pública) como verdaderos organismos cuyos procesos pueden observarse, medirse, analizarse y controlarse planificadamente.

Este enfoque holístico de inspiración ganttiana sería la base de la moderna administración por proyectos, apoyada sustancialmente en la visión de la organización como sistema cuyas piezas deben trabajar cojuntamente hacia el cumplimiento de objetivos bien proyectados. Flujos de trabajo, gerencia de proyecto, trabajo colaborativo, calendario, hito, planeación, indicadores... son sólo algunos de los conceptos que hoy por hoy conforman la metodología proyectiva. En medio de todo ello, el Diagrama de Gantt como puerta de acceso controlado hacia todo un universo de prospección y posibilidades en el trabajo intelectual.

En las organizaciones no gubernamentales, por ejemplo, es común el uso de Microsoft Office Project para la administación informatizada de los proyectos; sin embargo lo más usual es que esta aplicación (como los demás componentes de la suite ofimática) sea instalada sin licencia por el alto costo que representa dotar con copias legales a todos los participantes de un proyecto o de una organización. Un verdadero problema financiero, ético y legal aparentemente sin solución.

Aqui, como en otros ámbitos de la productividad intelectual, las comunidades de software libre y gratuito vienen a sacarnos del atolladero. Dos buenos ejemplos de ellos son los softwares Gantt Project (para instalación en el ordenador, en local) y Gantter (que se usa directamente desde el servidor de la empresa que lo produce). Ambos gratuitos.

Si bien ninguno de los dos alcanzan a dotarnos con todas las “maravillas” que posee el software de proyectos de Microsoft, ambos satisfacen cumplidamente cualquier exigencia de graficación planificadora: nos proveen con la creación automatizada de las gráficas, el uso de calendarios integrados, la creacón y distribución visual de tareas e hitos de proyecto, utilidades de impresión y exportación y hasta formas de compartir la información que se genera en ellos.


Gantt Project

 Como sus mismos desarrolladres lo publicitan desde el sitio de descarga del programa, “GanttProject es una herramienta de escritorio multiplataforma para la programación y gestión de proyectos mediante la generación de gráficos Gantt y Pert. Se ejecuta en Windows, Linux y MacOSX, es libre y su código es opensource”, es decir, de libre transformación si tenemos programadores que nos ayuden a convertirlo en una aplicación a la medida.

¿Qué puede hacerse con este software? Podemos:

Generar un diagrama de Gantt, desde el cual es posible:

  • Crear una estructura de desglose de trabajo, dependencias entre tareas y responsables, dibujar y definir hitos de proyecto.
  • Administrar los recursos del proyecto, asignando al personal para trabajar en las tareas y visualizando su asignación en la tabla de carga de recursos.

Generar diagramas PERT, desde cero o derivados del diagrama de Gantt, desde los cuales es posible:

  • Exportar los resultados graficados en varios formatos, como imágenes en PNG, como  informes en PDF y como material de pulicación en HTML, es decir, para nuestra página Web.
  • Interoperar proyectos de importación y exportación a los formatos de Microsoft Project  y a hojas de cálculo.
  • Colaborar en grupos de proyecto compartiendo directamente, en Web o mediante la tecnología de servidor WebDAV.


Gantter

Gantter es una herramienta totalmente gratuita para la administración de proyectos basada en Web, es decir, para usarse desde “la nube” de Internet.  No requiere instalación en nuestros equipos de cómputo y basta con el navegador instalado en nuestro ordenador para trabajar con ella.

Gantter admite la importación de archivos de Microsoft Project, contiene una poderosa herramienta interna de administración de proyectos y está disponible en 11 idiomas, entre ellos el español. Basta con pulsar sobre el botón “Start Now” en la portada de su Web para que podamos comenzar a trabajar con él y aprovechar todas sus virtudes, bastante completas aunque el producto  sea totalmente gratuito.

Entre las facilidades que nos brinda este programa hay una galería de plantillas que nos permitirá abreviar la concepción del proyecto.

Los usuarios de Google Docs pueden disfrutar de una perfecta integración con Gantter. Además de guardar y abrir documentos directamente desde y hacia Google Docs, el usuario también puede compartir sus calendarios con otros usuarios a través de Google Docs y colaborar con ellos en tiempo real a través de la Web. Gantter además automatiza la colaboración con recursos comunes de los miembros de un proyecto.

Para rematar: Gantter nos permite optimizar tareas mediante un “plug in” instalable tanto en Chrome como en Firefox (dependiendo de las versiones de los navegadores) para crear proyectos desde el interior de Google Docs.

¿Algo más se puede pedir del software de código abierto? De nosotros depende potenciar nuestros procesos de productividad intelectual, sobran las opciones para apoyarnos.

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Compartido el 10.10.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

Como ha ocurrido con la escuela (la principal institución encargada de impartir formalmente los saberes acumulados en la historia humana) en la sociedad de la información la biblioteca también sufre importantes transformaciones. Las iniciativas de distribución social de contenidos y construcción colectiva de conocimiento en Internet nos lo confirman.

Gracias al libro electrónico, al amparo del desarrollo tecnológico y de la omnipresencia de los instrumentos informáticos como principales herramientas de comunicación, bibliotecas y archivos en su forma tradicional —como centro de resguardo documental o de encuentro sapiencial— se convierten poco a poco en los engranajes de un sistema de redes distribuidas de información digitalizada con acceso universal. Y lo más importante: sus estrategias y métodos de adquisición, clasificación, mantenimiento y distribución se ven cada vez más influidas por las prácticas de los usuarios alfabetizados informacionalmente.

Sin que deje de existir la antigua biblioteca, poco a poco toma posición la biblioteca digital. Su más conocida “macrorrepresentación” es la Web misma, que cada día se acerca más a la “Web Semántica”, el instrumento soñado por científicos de los años 50 con el que pretendían poner en relación cada conocimiento con el resto del conocimiento humano a través de un infinito tejido de hipervinculaciones (conexiones automatizadas) textuales donde sería posible llegar a cualquier documento desde cualquier documento.

Muchos aspectos son los que influyen en este avance. Por ejemplo:

  • La expansión de las redes de comunicación a escala mundial.
  • El acceso universalizado de la “Red” a cada vez más amplios sectores de la población.
  • El avance de las interfaces de navegación y el consecuente desarrollo de la Web.
  • La convergencia tecnológica entre las telecomunicaciones, las ciencias de la información y la técnica editorial.
  • El aumento del ancho de banda en las conexiones.
  • El desarrollo de software de código abierto y libre.
  • La preeminencia de las redes sociales como ámbitos de relación académica, científica y comunitaria.

De todo ello derivan nuevos modos de recoger, almacenar, registrar, ordenar, distribuir e intercambiar el conocimiento, principalmente mediante centros virtuales de distribución de contenidos.

Para el efecto se crean también nuevos instrumentos, pero basados en los ya existentes. Y ésta es precisamente la gran virtud de las nuevas tecnologías de la información, su capacidad integradora, el no ser sustitutivas. En otras palabras: vienen a fortalecer las confluencias, no a desechar los tradicionales usos cuya eficacia haya sido demostrada. Esa es, quizá, una de las principales razones de su éxito e imparable desarrollo.

La biblioteca digital, en ese sentido, es una de las principales muestras de convergencia, integración y alternatividad en la comunicación. En el nuevo contexto de las convergencias tecnológicas, los procesos tradicionales de la biblioteconomía y la documentación constituyen la base principal de nuevas formas de transmisión del conocimiento basadas en el uso de poderosos ordenadores y aplicaciones de software cada vez más intuitivas. Bien utilizadas, estas herramientas pueden convertir a cualquiera —con el propósito y el conocimiento necesarios— en un verdadero documentalista capaz de realizar clasificaciones, almacenamientos e indagaciones que hace apenas unos cuantos lustros sólo estaban al alcance de los profesionales de las ciencias de la información.

A este complejo modelo de interacción han venido a sumarse recientemente los espacios de almacenamiento virtual al alcance gratuito de todos los usuarios y las aplicaciones de “software como un servicio” desde la llamada “nube” de Internet, las aplicaciones SaaS (por sus siglas en inglés). Ambos —aplicaciones para usarse desde servidores en la Web y discos duros virtuales— nos posibilitan ampliamente la creación de verdaderos centros de documentación en otros tiempos sólo al alcance de grandes corporativos e instituciones universitarias y científicas.

Claro está, la eficiencia de estos centros documentales construidos por legos usuarios de la Internet depende absolutamente de las competencias digitales y documentalistas básicas de las que el usuario logre dotarse. Competencias al alcance de cualquiera si recordamos que la Red misma está construida sobre una base documentalista, y que con una básica comprensión de sus formas de organizar la información podemos apropiarnos de los conceptos y conocimientos básicos para gestionarla en nuestro inmediato beneficio. Con la debida guía, la Red misma nos dota de esas competencias a un muy bajo costo a través de la alfabetización informacional y de la investigación con método en la Internet.


VIDEOCOMPLEMENTO
Competencias digitales

(Disertación sobre los diversos ámbitos, métodos y herramientas necesarios para dotarse de competencias digitales, según el marco de la Unión Europea en Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación)



Fotografía del post: "Eyecatcher", por Robert van der Steeg.
Algunos derechos reservados, bajo una licencia Creative Commons.



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Compartido el 14.8.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

Las redes sociales de solidaridad son uno de los principales y más fabulosos fenómenos sociológicos en la Internet. Sus pautas de acción, sus objetivos, su organización y su movilidad sin topes o fronteras reflejan claramente las mejores prácticas a las que la gente asociada en redes solidarias ya recurría aun antes de existir la Internet. Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) han tenido un papel fundamental en el potenciamiento de dichas prácticas, en la proliferación y la transnacionalización de esas redes, así como en la divulgación masiva de sus frutos.

A las causas del nacimiento de este tipo de redes en la Internet podemos agregar los cambios que las NTIC han producido y siguen produciendo tanto en las llamadas industrias culturales como en los sistemas educativos. Podemos destacar dos importantes transformaciones en esos dos ámbitos de la cultura:

  1. La evolución de los sistemas tradicionales de edición hacia un nuevo modelo de producción donde el eBook, o libro electrónico, es la punta de lanza de la digitalización del conocimiento en formatos escritos, sonoros y visuales para su distribución a través de las redes informáticas de transmisión de datos.
  2. La transformación del modelo tradicional de educación a distancia en un modelo mediado por el ordenador y las redes. Un nuevo modelo llamado eLearning, cuya influencia provoca cambios tan profundos en los paradigmas de la educación que el autodidactismo comienza a cuestionar seriamente la autoridad absoluta de las universidades como instituciones para la transmisión del conocimiento.

Las enormes potencialidades de socialización del conocimiento que ambos modelos proveen posibilitan ya la distribución masiva y gratuita de productos de conocimiento a públicos universales a través de la Internet. Se trata, en conclusión, de dos ámbitos de construcción de conocimiento cuya conversión tecnológica impulsa el fortalecimiento de la seguridad humana. Las redes en las comunidades libres, cabe subrayarlo, son el principal espacio de todas estas acciones.

En lo que respecta a la enseñanza, ésta es una de las grandes áreas que las NTIC pueden ayudar a fortalecer para la promoción de la seguridad humana. Mencionábamos líneas atrás la expansión imparable del autodidactismo, a contracorriente de los sistemas establecidos de la educación formal. Un autodidactismo cuyas características actuales jamás habrían sido posibles sin la existencia de la Internet.

E-Iearning, educación a distancia, educación no presencial, educación abierta y educación virtual son sólo algunos de los términos que se utilizan ahora para referirse a una modalidad instructiva y pedagógica que, ya integrada a la cultura convencional, ha tomado gran importancia con el advenimiento de las nuevas tecnologías de la información.

Hoy día la educación verdaderamente “abierta” es una utopía cada vez más factible y concreta. Desde la creación misma de la imprenta se dieron sus posibilidades, que en la época contemporánea se potenciaron de manera incalculable con el advenimiento de las telecomunicaciones. Actualmente esta modalidad de enseñanza-aprendizaje es una práctica cotidiana a través de la Internet, gracias sobre todo —en lo que respecta a su faceta tecnológica— a la disposición de plataformas informáticas de aprendizaje basadas en el código abierto y el software libre, las cuales permiten la gestión a distancia tanto de los procesos académicos como de los procesos de aprendizaje y tutoría.

La enseñanza a distancia se enmarca así sin reservas en la llamada “Gestión del Conocimiento”, perfilándose además como una de las más importantes plataformas educativas y de formación para toda la vida, sin desplazar necesariamente a las formas e instituciones tradicionales de la educación reglada.

Para que los individuos y los grupos puedan insertarse en lo que también se ha llamado la “Sociedad Red” deben manejar eficientemente los nuevos métodos y herramientas de la enseñanza a distancia, utilizar sus instrumentos y participar en sus procesos (comenzando con los de la Internet). Sólo de esta manera podrán integrarse de manera favorable en la Sociedad del Conocimiento, un ecosistema social —por ahora en construcción— que sienta las bases de un gran proyecto universal basado en la informatización de los saberes y en el cambio de los paradigmas y las prácticas del conocimiento.

En cuanto a la producción editorial, como proceso de producción históricamente ha sido un canal de conocimiento casi siempre reservado para las élites económicas, académicas y políticas. Aún hoy, en países como los de América Latina, la cultura del libro no es un bien común entre las clases más desfavorecidas, que conforman el porcentaje mayoritario de las poblaciones de la región.

Las NTIC vienen a coadyuvar en el cambio de ese panorama. Ahora las publicaciones pueden ponerse al alcance de la mayoría gracias a los avances informáticos en programas y equipos para la llamada autoedición.

Sin mencionar los grandes beneficios que dichos avances han aportado a la industria editorial y a la socialización de los sistemas educativos (al dotarlos con una mejor distribución de contenidos para el estudio), diremos que con la intervención de las NTIC casi cualquier individuo común y corriente —cuando menos con un conocimiento básico de los procesos editoriales, por supuesto— puede establecer toda una red de publicaciones multiformato de amplia distribución e irrisorio costo. Un panorama prometedor, sin duda, pero ante el cual habrá que promover paralelamente la profesionalización editorial de la producción así generada, para fortalecer y no corromper por la improvisación una actividad tan vital para la sociedad.

El hecho es que actualmente cualquier individuo con una conexión a Internet puede tener a su alcance importantes acerbos de libros electrónicos, los cuales pueden incluso adquirirse sin costo e imprimirse sin restricciones. Y no se trata sólo de ediciones precarias, sino también (cada vez en mayor medida) de importantes publicaciones hechas con todo el rigor editorial y avaladas por autoridades reconocidas en las materias de las cuales tratan.

Además, los programas para la organización bibliográfica y la lectura experta de publicaciones electrónicas se distribuyen gratuitamente a través de la Internet junto con un sinfín de recursos de libre distribución, fundamentalmente importantes para la investigación social y el trabajo periodístico, académico y científico.

Metadata es una organización social, sin fines de lucro, que produce algunas de estas publicaciones y ofrece formación en el uso de modelos y herramientas para la investigación experta. Muchos de nuestros recursos educativos y de desarrollo de medios los compartimos con los usuarios de la Red a través de Paradigmas Complexus y algunos espacios más coordinados por la ONG. Te invitamos a conocer e introducirte en nuestras plataformas y redes, donde puedes suscribirte y participar con nosotros en la construcción del conocimiento y la socialización de los saberes. Además de participar en Gnoss, también formamos parte de la red de ONG Wiserheart.


VIDEOCOMPLEMENTO

Introducción express al eLearning


Fotografía del post: "Embraced by Words", por Robert van der Steeg.
Algunos derechos reservados, bajo una licencia Creative Commons.



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Compartido el 1.8.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

La llamada “Gestión del Conocimiento” es una de las más importantes actividades de las nuevas redes sociales basadas en la verdadera socialización para el desarrollo humano. Su principal sitio de encuentro son los canales de militancia social y actividad académica que posibilita la International Network, mejor conocida como Internet. De manera consciente o no, todas estas redes echan mano de ese paradigma organizacional que, proveniente de la administración, sustenta las mejores prácticas en los ámbitos de la actividad científica y académica.

Con el ánimo de simplificar, podemos entender a la Gestión del Conocimiento desde tres perspectivas a la vez: como un paradigma, como un modelo y como un instrumento. Un paradigma porque se constituye como un nuevo punto de partida o enfoque para abordar los conceptos, las formas y los métodos de aprehensión del conocimiento en cualquier territorio de la actividad humana; un modelo porque se plantea como una nueva disciplina que nos provee con la organización, los métodos y las herramientas necesarias para aprovechar la aprehensión del conocimiento en la sociedad compleja que hoy habitamos; un instrumento porque echando mano de sus principios básicos tenemos a nuestra disposición un apoyo invaluable para organizar nuestro manejo de la información y los procesos de construcción de conocimiento.

El objetivo central de la Gestión del Conocimiento es facilitar la adquisición, generación, desarrollo, mantenimiento, organización, acumulación, sistematización, intercambio, promoción y difusión del conocimiento; en el caso que nos ocupa, el conocimiento que las redes sociales ya mencionadas requieren para potenciar el desarrollo humano mediante la educación, la formación y la capacitación de los individuos, los grupos y las organizaciones.

Los valores cívicos, el ejercicio consciente de la tolerancia y la promoción de la ética personal, profesional y social condicionan permanentemente las acciones de estas redes. Entre todas ellas, en la Internet destacan las redes de las “comunidades libres”, en las que el viejo y temido hacker de finales del siglo XX se desenvuelve como un cibermilitante social cuyas principales armas de combate político son la educación y, por supuesto, las Nuevas Tecnologías de la Información y el Conocimiento (NTIC).

Para el logro de sus objetivos, las nuevas redes sociales de solidaridad (originadas en su mayoría en el movimiento del software libre y en redes previamente existentes fuera de la “virtualidad”) operan infraestructuras y proyectos colectivos ampliamente incluyentes, en los que los sujetos objetivo de sus acciones —cualquier usuario de la Red de Redes— pueden participar en la apropiación amplia y continua de los beneficios de las culturas locales, nacionales e internacionales, en todas sus vertientes, humanísticas, científicas, religiosas, sociales, étnicas, económicas, etc.

El fin último de este tipo de redes: ofrecer a cualquiera los elementos necesarios para participar en la conformación de una sociedad más igualitaria, mejor educada y practicante de valores éticos que la impulsen hacia la solidaridad, el perfeccionamiento de la civilidad, el fortalecimiento del tejido social y la vivencia del sentido humanista de la existencia.

A través de la apropiación y redistribución de la información y el conocimiento, desde las nuevas redes sociales basadas en el uso solidario de las NTIC, individuos, organizaciones, grupos, comunidades y sociedades enteras demuestran que mediante la utilización sensata de estas herramientas es posible:

  • Contribuir eficazmente al propio progreso y el de la sociedad.
  • Obtener formación libre y gratuita en diversas capacidades necesarias para la participación socioeconómica y política.
  • Favorecer la transferencia tecnológica en materia informática al menor costo posible hacia los países y los grupos menos favorecidos.
  • Colaborar en la promoción de ciudadanos educados cívicamente, conscientes de sus derechos y obligaciones.
  • Aprovechar mejor las posibilidades del capital social para la promoción individual y comunitaria.
  • Transformar las relaciones sociales para la construcción de una sociedad justa y equitativa, formada por individuos y comunidades que basen su interacción en una convivencia fundada en la equidad, la responsabilidad y el respeto a los derechos individuales, humanos, civiles, sociales, políticos, económicos y religiosos.
  • Promover la educación permanente: educar, educar y educar.


En ese contexto, la casi totalidad de las nuevas redes sociales basadas en el trabajo por el desarrollo comunitario estimulan y propician el uso ético y social de los medios masivos de comunicación por parte de todos los involucrados en su manejo, como periodistas, actores, productores, realizadores, directores, comercializadores y usuarios, entre otros.

En los mejores casos (sin asumir partido o militancias particulares y al margen de la ideologización de sus acciones), desde esta clase de redes sociales infinidad de individuos impulsan iniciativas que apuntan a diversos sentidos fortalecedores de la seguridad humana, que inciden desde todo tipo de acciones. Por ejemplo:

  • Educación, capacitación y promoción de la cultura y las bellas artes mediante la institucionalización de nuevos tipos de licenciamiento público y reserva de derechos para posibilitar la socialización de las creaciones intelectuales y artísticas, sin que los creadores renuncien a su propiedad o dejen de percibir justas utilidades por su trabajo.
  • Capacitación sistematizada en el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como promoción de las mismas, a través de las vías que ofrece la Internet.
  • Diseño y desarrollo de instrumentos y aplicaciones de software de distribución libre, con lo cual se propicia un férreo combate a la piratería, así como una intensiva promoción de valores y el abatimiento de las dependencias tecnológicas.
  • Investigación e intercambio de conocimientos y experiencias profesionales en materia de comunicación, educación, capacitación y gestión para el desarrollo sostenible. El conocimiento se hace abierto y comienza a intercambiarse en las modalidades “open” dentro y fuera de los ámbitos científico y académico.
  • Diseño y operación de proyectos de comunicación y comunitarios, con lo que se impulsa el empoderamiento de las comunidades.
  • Elaboración participativa de propuestas legislativas tendientes a mejorar las condiciones educativas, socioeconómicas y culturales de grupos sociales en particular y de la población en general, incluyendo la diversidad étnica de sus sociedades. Es decir la construcción de una sociedad verdaderamente incluyente.
  • Difusión libre y gratuita de información y conocimientos especializados en comunicación y desarrollo organizacional. Para potenciar a las instituciones y las empresas por igual, en el marco de una visión plenamente socializadora.
  • Formación de medios de información (como las estaciones radiotransmisoras educativas en Internet), a través de los cuales ocurre el intercambio de experiencias comunitarias y de información para el mejoramiento de la vida y la economía familiar.
  • Promoción y producción de programas de radio y televisión de carácter cultural, con fuerte énfasis en la preservación y promoción de las costumbres, tradiciones y saberes locales.
  • Promoción, fomento, coordinación, patrocinio y subvención de cursos, conferencias, seminarios, talleres, simposios, diplomados, encuentros y congresos con el propósito de capacitar, asesorar, instruir, formar conocimiento, enseñar, intercambiar, investigar y difundir productos de investigación científica. ¿Los beneficiarios?: cualquier usuario de la Internet.
  • Generación, venta e intercambio de productos y servicios en el marco de una nueva economía solidaria, dando lugar así a la paulatina formación internacional de un nuevo modelo de economía (aunque de añeja inspiración desde las trincheras del “comercio justo”).
  • Mejoramiento de las relaciones entre el individuo, la comunidad y quienes manejan los diferentes medios de comunicación, para lograr un entendimiento común de la misión social y cultural de dichos instrumentos de difusión masiva.
  • Creación y operación de museos comunitarios, bibliotecas públicas, escuelas y redes virtuales de comunicación y educación, a escalas local, regional, nacional e internacional.
  • Atención comunicacional a las personas que, por sus carencias socioeconómicas o por problemas de invalidez, se ven impedidas para satisfacer sus requerimientos básicos de subsistencia y desarrollo.
  • Desarrollo y promoción de centros y empresas de comunicación desde donde se operan proyectos al servicio de individuos, comunidades locales o de la sociedad en general, con preponderante perspectiva social.


Es claro entonces que, así como pueden servir para perfeccionar la explotación del hombre por el hombre y reforzar el control de los individuos y las sociedades, las NTIC también pueden potenciar el desarrollo individual y colectivo. Todo depende del uso que se les dé y de los contenidos que se transmitan por sus canales de distribución. Una de las principales pruebas de ello es el uso que las redes mencionadas dan a estas tecnologías para extender la socialización del conocimiento.

Podemos afirmar sin duda alguna que el abatimiento de costos que ofrecen en muchos procesos, así como su enorme capacidad para conjuntar el trabajo de redes humanas y redes tecnológicas (como la integración que hemos venido mencionando), califica a las NTIC como medios idóneos para la Gestión del Conocimiento. Por primera vez esa gestión puede estar realmente en las manos de la sociedad misma, desde el plano individual hasta el comunitario. Las redes sociales representan uno de los canales más importantes para lograrlo.



VIDEOCOMPLEMENTO

Gestión del Conocimiento

(Una visión completa de la instrumentación del modelo en la empresa como organización, perfectamente transferible a cualquier tipo de organización, desde el ámbito individual y una red de trabajo académico hasta una institución completa, académica o gubernamental)


Parte 1


Parte 2


Parte 3



Fotografía del post: "PopArt", por Robert van der Steeg.
Algunos derechos reservados, bajo una licencia Creative Commons.



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Compartido el 23.7.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

Es un hecho irrebatible: en todo el mundo existe y opera exitosamente un amplio tejido de redes de acción científica y social al margen de las imposiciones de la gran economía y los controles gubernamentales. A través de ellas grupos y personas consolidan los pilares de la convivencia y, hasta con sus propios recursos, contribuyen en la mayoría de los casos a la equitativa redistribución de la riqueza social y material de sus sociedades. Quienes activan y posibilitan estas redes son, entre otros, individuos, empresas, sociedad civil organizada, universidades, iglesias progresistas e instituciones públicas y privadas. En la mayoría de los casos son redes conformadas en la pluralidad, la tolerancia y la conciliación de lo diverso.

Llevadas sus acciones hacia el terreno de lo comunicacional, en la confluencia de estas redes queda a la vista la construcción de alternativas para la apropiación social de la información, principal bien de capital en el mundo actual. Recurren para ello al desarrollo de medios accesibles por igual a individuos y a grupos, que sin requerir de significativas inversiones (incluso con mínimos recursos materiales y económicos) logran lo que en otros momentos de la historia sólo fueron aspiraciones fuera de su realidad: el desarrollo de los propios medios de información masiva y de comunicación.

Hoy esas redes promueven la comunicación en todas sus formas socializadoras, en una perspectiva de “comunicación alternativa”. Y en medio de esa comunicación el fortalecimiento de los saberes y la capitalización social del conocimiento descuellan como efectos positivos, en mayor o menor medida según el ámbito y la circunstancia donde ocurren.

Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) ocupan un sitio muy especial en el espectro de acción de estas nuevas redes sociales. Quienes integran estas emergentes formas de organización comprueban en ellas un hecho irrebatible: las NTIC son instrumentos de insospechada utilidad para el desarrollo social y el de los individuos y colectivos en particular, gracias principalmente a sus funcionalidades de innovación, su universalidad, su transformación permanente y su facilidad para obtenerlas y operarlas.

Está más que demostrado que en el presente y hacia el futuro los instrumentos digitales, ofimáticos y telemáticos pueden potenciar las capacidades de crecimiento de individuos y grupos, incluso ayudar a derribar las barreras de la exclusión económica. Siempre y cuando, por supuesto, se enmarque su uso en un proyecto social de aplicación local y global. En otras palabras: siempre y cuando se enfoque la distribución y el aprovechamiento de la información y sus tecnologías hacia la promoción del desarrollo sostenible desde la propia cultura, pero con una eficiente adaptación al entorno global.

Como colofón de estos esfuerzos se evidencia la, ahora sí, verdadera posibilidad de impulsar la “sociedad de la información” (donde por el momento poca oportunidad tenemos de incidir directamente) hacia su transformación en una verdadera “sociedad del conocimiento”, pero socializado.

Una adecuada gestión del conocimiento en nuestras organizaciones y un amplio proyecto colectivo de distribución social de las nuevas tecnologías conforman dos de las bases para lograrlo. Y ambas opciones ya están en plena ebullición en la llamada Web 2, mediante el trabajo de miles de organizaciones involucradas de lleno en la construcción de las comunidades libres y la búsqueda de la Web Semántica.

En nuestro caso, por ejemplo, Metadata es una de esas organizaciones cuyo trabajo en redes provee con información, conocimiento y programas de transformación informacional y organizacional a individuos, grupos, organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas y de gobierno. Principalmente a través de acciones de alfabetización informacional, mediante el desarrollo de proyectos de comunicación apoyados sobre NTIC y con la operación de cuatro proyectos sociales y académicos propios de impulso al abatimiento de la brecha digital:

  1. Proyecto Migrante: Gracias al apoyo de diferentes instancias públicas, algunas organizaciones y destacados representantes de la iniciativa privada, en Metadata hemos configurado un novedoso sistema de soporte tecnológico para organizaciones de la sociedad civil, instituciones educativas y micro, pequeñas y medianas empresas. Consiste básicamente en el desarrollo de proyectos de informatización de oficinas a muy bajo costo, mediante software libre, de código abierto y gratuito, en el marco de novedosas metodologías organizacionales que impulsan tanto el uso de aplicaciones locales (instaladas en la PC), como el de aplicaciones SaaS (software as a service, programas para uso desde servidores en Internet) o en la “nube”. Los resultados van desde la creación de completos sistemas ofimáticos, hasta eficientes intranets virtuales.
  2. Proyecto Biblos: Nuestra experiencia de más de 30 años en procesos editoriales la llevamos también hacia el terreno de la acción social. Para ello instrumentamos este proyecto de cofinanciamiento de la edición y publicación digital de obras de autores e instituciones inscritos en nuestro programa de apoyo académico. Los productos de este trabajo los llevamos a potentes e importantes plataformas informáticas de distribución pública que permiten poner en manos del lector tanto ediciones tradicionales, en papel, como ediciones electrónicas, e-Book o libros digitales, para lectura en pantalla, impresión bajo demanda y lectura en tablets como el iPad y otros dispositivos electrónicos portables.
  3. Proyecto Sapiens: Involucrados de lleno en la educación con NTIC, nos planteamos como objetivo central de nuestra misión institucional contribuir al abatimiento de la brecha digital, tanto entre los individuos como entre los grupos y las instituciones. Desde esta perspectiva promovemos este proyecto no lucrativo de formación en nuevas tecnologías y métodos informacionales para individuos, grupos de la sociedad civil y academia. Para ello (mediante “becas” de estudio a usuarios individuales, bajo convenio de cofinanciamiento o bajo contrato directo para organizaciones e instituciones académicas) ofrecemos cursos y espacio en nuestras dos plataformas de educación a distancia en modalidad e-Learning, con asesoría y acompañamiento en el diseño y conducción de cursos, así como en el desarrollo de completos programas de sistemas e-Learning para escuelas y empresas.
  4. Proyecto Pyme: Y justamente, la pequeña y la mediana empresa constituyen en conjunto uno de los sujetos más importantes de nuestra acción consultora, incluso en el marco de nuestros proyectos no lucrativos. Para ello, mediante este proyecto cofinanciamos y apoyamos a las PyME dotándolas de completos sistemas integrados de software libre para la automatización de oficinas, ayudándolas a evitar el uso de piratería y a fortalecer sus procesos empresariales.

En los cuatro proyectos se trabaja activamente en una formación teórico-práctica para aprovechar al máximo y al menor costo posible los instrumentos digitales y las redes de socialización, en pos de la construcción y gestión de conocimiento. Nuestras bases: las versiones más actuales de software libre para el trabajo intelectual y la investigación, así como los métodos de gestión informacional mejor definidos en el ámbito de la Internet académica y científica.

Es claro, pues, que en la actual Sociedad Red o Sociedad de la Información el trabajo en redes tiene una dimensión de obligatoriedad para el desarrollo de las organizaciones. Sin embargo no debe abordarse desde una perspectiva meramente instrumental, sino que debe profundizarse lo más posible en sus aspectos más conceptuales, teóricos e ideológicos. Más que un instrumento tecnológico dentro de la organización (sea ésta del tipo que sea), las redes de interacción profesional constituyen todo un modelo de conocimiento que está provocando profundos cambios en las concepciones, valores y finalidades de la organización.

En el menor de los casos nos espera la crisis si en este proceso no somos capaces de poner en duda nuestras prácticas tradicionales (anteriores a la Sociedad Red) y de replantear los fundamentos mismos de nuestras organizaciones para aprovechar las potencialidades de la tecnología sin contradecir nuestra esencia organizacional.

Es así como la Sociedad Red nos enfrenta irremisiblemente a nuevos escenarios que pueden potenciar u obstaculizar el futuro de la organización. Concluimos entonces que el trabajo en red es la mejor forma para integrarnos participativamente a los agresivos e imparables flujos de la globalización. Pero con la certeza queda un dilema por resolver: ¿nos insertamos en la globalización pasivamente o a través de vías de apertura permanente y bajo nuestro control en la mayor medida de nuestras posibilidades?

La respuesta es simple. En los ámbitos del trabajo mediante redes hay dos globalizaciones para insertarnos: una donde sólo podemos ser actores pasivos, impuesta por los poderes económicos internacionales y los grandes corporativos de las comunicaciones; otra donde podemos ser actores activos, que se construye colectivamente, conocida como “globalización ascendente”, plena de aportaciones desde lo “local” hacia lo “internacional”. Es importante conocer los fundamentos de los dos modelos de globalización para optar por la ruta correcta.

Luego entonces, las nuevas formas de intercambio y participación a las que nos enfrentamos toman un lugar privilegiado en los modelos organizacionales de la globalización. Para abordarlas y aprovecharlas es condición indispensable la reformulación de las estructuras formales, del ejercicio del poder al interior de la organizacion y de las formas del trabajo colectivo, más aún en los ámbitos donde la información o los procesos comunicacionales constituyen importantes bienes de capital o determinan la eficacia de nuestros resultados individuales y organizacionales.

Para concluir, diremos que el trabajo en red es un nuevo modelo de conocimiento en el que, queramos o no, tendremos que insertarnos, individual y organizacionalmente. No sin antes conocer en la mayor medida de lo posible, planificando y proyectando, cuáles pueden ser sus aportaciones a nuestra organización. Como ésta, las redes son estructuras organizacionales, aunque emergentes en su caso y configuradas por individuos, pequeños grupos y asociaciones con muchos intereses y valores en común. Su principal característica es su principal virtud.

En posteriores entregas sobre redes sociales hablaremos de su definición, su modelado, sus posibilidades, sus capacidades y los usos más adecuados para la organización, sobre todo en el entorno de los métodos del teletrabajo.


VIDEOCOMPLEMENTO
"Socialmedia", los medios en nuestras manos


Fotografía del post: "Funny", por Robert van der Steeg.


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Compartido el 14.7.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

Redes sociales educativas formadas por maestros, profesores dirigidas a primaria, secundaria, eso, bachillerato.

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Compartido el 6.10.2010 por Pablo Hermoso de Mendoza González

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Para obtener más recursos educativos y materiales didácticos consulta la base de recursos de la comunidad Didactalia: materiales didácticos.

Este recurso fué publicado originalmente en la comunidad Didactalia: material educativo.

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Publicado el 11.8.2010 por Equipo GNOSS

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