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Recursos > gestión del conocimiento

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Google+ no es competencia de Gnoss, sino un complemento

Para quienes observan a Google Plus (o Google+) como una red social más para el chacoteo estilo Facebook, les propongo algunas ideas en torno a sus posibilidades como plataforma de comunicación para articular el trabajo con otro tipo de redes, más específicas y enfocadas hacia la educación, la gestión del conocimiento, la investigación y la colegiación profesional, como Gnoss.

Con el enorme caudal de herramientas que Google pone a nuestra disposición, podremos disponer de una importante infraestructura tecnológica para complementar en nuestras redes especializadas de formación en línea, para proveernos con herramientas para la generación de objetos de aprendizaje y para centralizar nuestras comunicaciones.

¡Puro pensamiento sistémico para compartir en la Internet libre!

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Compartido el 18.12.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

La Gestión del Conocimiento es uno de los terrenos profesionales donde ha penetrado con mayor fuerza el software libre. Los Content Manager System (CMS), los Customer Relationship Management (CRM), las aplicaciones de Enterprise resource planning (ERP), los Learning Manager System (LMS) y otros sistemas de organización del trabajo y la información son los ejemplos más vistosos de toda la generación de aplicaciones concebidas para ese ámbito. Abarcando desde la organización documentalista hasta los procesos del desarrollo organizacional, estos programas han venido a proveer al usuario común con posibilidades que hace no más de un lustro estaban sólo al alcance de los grandes corporativos. Han contribuido incluso al surgimiento de lo que ya se conoce como “trabajador del conocimiento”.

Detrás de esos fantásticos y vistosos desarrollos (por ejemplo Moodle para la educacion en línea; Joomla para la gestión de contenidos; Sugar CRM para la gestión de procesos de la empresa y con los clientes; eGroupware para la organización del teletrabajo) hay muchos otros productos de software que desempeñan importantes funciones en el amplio universo de los procesos del conocimiento, individual u organizacional.

Ya en otros posts los hemos mencionado. Muy recientemente, por ejemplo, hablamos de Zotero y Mendeley, dos excelentes gestores de bibliografías que nos libran de la pesadilla de las referencias bibliográficas al facilitarnos un entorno para automatizarlas y administrarlas. Pero ambos programas son sólo una muestra de la enorme variedad a nuestra disposición  para potenciar intelectualmente cada una de las partes del proceso de una investigación o del trabajo con documentación. Hay mucho más y aquí veremos una muestra de ello.

En el terreno de la administracion de proyectos, por ejemplo, resaltan aplicaciones como DotProject, openProject y Project Fork. Los tres, por supuesto, como administradores completos de todos los procesos en un proyecto, ya sea individual o en equipo. Ofrecen calendario, gestión de archivos con versionado incluido, seguimiento de tareas, formación de grupos, creación de múltiples proyectos, foros de discusión internos, blogs internos, mensajería, chat y un sinfín de herramientas. Los tres, también por supuesto, requieren potentes servicios de servidor y ciertos conocimientos técnicos de su funcionamiento.

También en el ámbito de la gestión por proyectos destacan algunas herramientas que nos facilitan el seguimiento y la administración de procesos específicos. Cada una, por sí sola, resuelve procesos completos de la investigación y de la gestión de un proyecto. Este último es el ámbito donde más destacan. Pero, ¿cómo debemos concebirlo para ubicar en sus procesos las herramientas que necesitamos? No está de más repasar algunos puntos sobre su origen y estado actual.

Originada hacia finales del siglo XIX, la llamada “gestión por proyectos” ha sido una disciplina tan útil que incluso, en forma de “modelos”, migró exitosamente desde las ciencias de la Ingeniería y la Administración hacia muchas otras áreas. En la educación, por ejemplo, se convirtió en la base de un enfoque didáctico de gran trascendencia para el aprendizaje y la instrucción de base constructivista.

Basada en tradicionales metodologías científicas, sociales y empresariales que antecedieron al industrialismo, desde mediados del siglo XX la gestión por proyectos —con el importante apoyo de la Teoría de Sistemas— habría de contribuir considerablemente al surgimiento de otra disciplina no menos importante: la Gestión del Conocimiento.

Es en el marco de esta última disciplina que la gestión por proyectos se ha convertido en una metodología para la adquisición, mantenimiento, transformación y distribución de datos, información y conocimiento. Para finales del siglo XX quedaría muy lejos aquel surgimiento Tayloriano basado en la necesidad de organizar el trabajo de miles de trabajadores en grupos de producción.

Muy poco después de que Frederick Taylor postulara los principios básicos de la Administración por Proyectos (con la finalidad de analizar y mejorar los procesos productivos al centrarlos en la organización de sus partes esenciales), Henry Gantt plantearía hacia principios de la década de los noventa del siglo XIX la necesidad de definir y desarrollar metodologías que proveyeran con instrumentos específicos para llevar a cabo el nuevo enfoque administrativo. El más famoso de sus aportes en ese sentido fue el llamado “Diagrama de Gantt”, constituido por barras de “tareas” y marcadores de “hitos” que describen gráficamente la secuencia y la duración de todas las partes de un proceso.

El planteamiento ganttiano duraría intocable durante 100 años, hasta que en el marco de las nuevas tecnologías de la información se desarrollaron complejas aplicaciones de software para generar esta clase de diagramas a través de la pantalla de un ordenador. El más importante de estos desarrollos fue, sin duda, Microsoft Office Project, pues no sólo posibilitó la reproducción de los diagramas mediante una PC, sino que también agregó importantes contribuciones al concepto de Henry Gantt. Contribuciones, valga señalarlo, que llevaron la metodología hacia posibilidades semánticas en la gramática de la administración de procesos.

De estas sumas derivarían ilimitadas posibilidades para el trabajo con rutas críticas en proyectos complejos, tanto en la ingeniería como en el ámbito de las ciencias sociales. Con el uso de los gráficos de Gantt, cada vez más se posibilitó la verdadera "graficación/visualización" de la Planeación Estratégica, tanto en la administración de las organizaciones como en el desarrollo de la investigación y la Gestión del Conocimiento. El instrumento ganttiano fue sin duda la llave maestra que permitió tratar a las organizaciones (empresariales o pública) como verdaderos organismos cuyos procesos pueden observarse, medirse, analizarse y controlarse planificadamente.

Este enfoque holístico de inspiración ganttiana sería la base de la moderna administración por proyectos, apoyada sustancialmente en la visión de la organización como sistema cuyas piezas deben trabajar cojuntamente hacia el cumplimiento de objetivos bien proyectados. Flujos de trabajo, gerencia de proyecto, trabajo colaborativo, calendario, hito, planeación, indicadores... son sólo algunos de los conceptos que hoy por hoy conforman la metodología proyectiva. En medio de todo ello, el Diagrama de Gantt como puerta de acceso controlado hacia todo un universo de prospección y posibilidades en el trabajo intelectual.

En las organizaciones no gubernamentales, por ejemplo, es común el uso de Microsoft Office Project para la administación informatizada de los proyectos; sin embargo lo más usual es que esta aplicación (como los demás componentes de la suite ofimática) sea instalada sin licencia por el alto costo que representa dotar con copias legales a todos los participantes de un proyecto o de una organización. Un verdadero problema financiero, ético y legal aparentemente sin solución.

Aqui, como en otros ámbitos de la productividad intelectual, las comunidades de software libre y gratuito vienen a sacarnos del atolladero. Dos buenos ejemplos de ellos son los softwares Gantt Project (para instalación en el ordenador, en local) y Gantter (que se usa directamente desde el servidor de la empresa que lo produce). Ambos gratuitos.

Si bien ninguno de los dos alcanzan a dotarnos con todas las “maravillas” que posee el software de proyectos de Microsoft, ambos satisfacen cumplidamente cualquier exigencia de graficación planificadora: nos proveen con la creación automatizada de las gráficas, el uso de calendarios integrados, la creacón y distribución visual de tareas e hitos de proyecto, utilidades de impresión y exportación y hasta formas de compartir la información que se genera en ellos.


Gantt Project

 Como sus mismos desarrolladres lo publicitan desde el sitio de descarga del programa, “GanttProject es una herramienta de escritorio multiplataforma para la programación y gestión de proyectos mediante la generación de gráficos Gantt y Pert. Se ejecuta en Windows, Linux y MacOSX, es libre y su código es opensource”, es decir, de libre transformación si tenemos programadores que nos ayuden a convertirlo en una aplicación a la medida.

¿Qué puede hacerse con este software? Podemos:

Generar un diagrama de Gantt, desde el cual es posible:

  • Crear una estructura de desglose de trabajo, dependencias entre tareas y responsables, dibujar y definir hitos de proyecto.
  • Administrar los recursos del proyecto, asignando al personal para trabajar en las tareas y visualizando su asignación en la tabla de carga de recursos.

Generar diagramas PERT, desde cero o derivados del diagrama de Gantt, desde los cuales es posible:

  • Exportar los resultados graficados en varios formatos, como imágenes en PNG, como  informes en PDF y como material de pulicación en HTML, es decir, para nuestra página Web.
  • Interoperar proyectos de importación y exportación a los formatos de Microsoft Project  y a hojas de cálculo.
  • Colaborar en grupos de proyecto compartiendo directamente, en Web o mediante la tecnología de servidor WebDAV.


Gantter

Gantter es una herramienta totalmente gratuita para la administración de proyectos basada en Web, es decir, para usarse desde “la nube” de Internet.  No requiere instalación en nuestros equipos de cómputo y basta con el navegador instalado en nuestro ordenador para trabajar con ella.

Gantter admite la importación de archivos de Microsoft Project, contiene una poderosa herramienta interna de administración de proyectos y está disponible en 11 idiomas, entre ellos el español. Basta con pulsar sobre el botón “Start Now” en la portada de su Web para que podamos comenzar a trabajar con él y aprovechar todas sus virtudes, bastante completas aunque el producto  sea totalmente gratuito.

Entre las facilidades que nos brinda este programa hay una galería de plantillas que nos permitirá abreviar la concepción del proyecto.

Los usuarios de Google Docs pueden disfrutar de una perfecta integración con Gantter. Además de guardar y abrir documentos directamente desde y hacia Google Docs, el usuario también puede compartir sus calendarios con otros usuarios a través de Google Docs y colaborar con ellos en tiempo real a través de la Web. Gantter además automatiza la colaboración con recursos comunes de los miembros de un proyecto.

Para rematar: Gantter nos permite optimizar tareas mediante un “plug in” instalable tanto en Chrome como en Firefox (dependiendo de las versiones de los navegadores) para crear proyectos desde el interior de Google Docs.

¿Algo más se puede pedir del software de código abierto? De nosotros depende potenciar nuestros procesos de productividad intelectual, sobran las opciones para apoyarnos.

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Compartido el 10.10.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

En el ámbito de lo institucional, la publicación electrónica como una de las grandes aportaciones de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) se ha convertido en una importante opción que posibilita vías alternativas a la producción editorial (tradicionalmente onerosa), necesaria para dar salida a los productos de la investigación. Ensayos, productos de investigación, instructivos, manuales y cursos completos de importantes organizaciones públicas y privadas se distribuyen ahora en alguno de los formatos del e-Book, accesibles a cualquiera desde la Red de Redes, ya sea mediante pago o para descarga gratuita incluso bajo licenciamientos públicos.

A partir de estas posibilidades, numerosas redes académicas y comunitarias han comenzado a incursionar en la creación de importantes bibliotecas digitales para la sistematización del conocimiento de sus grupos y organizaciones. En muchos casos se forman reservorios de uso para grupos cerrados de investigación o de vinculación profesional; en otros, se generan iniciativas de creación colectiva y abierta, donde incluso el código de programación de las plataformas que los soportan quedan a la disposición pública; en algunos más se desarrollan importantes proyectos de largo plazo para formar plataformas de acceso universal, sí, pero cuyos códigos de configuración quedan totalmente restringidos y bajo la propiedad absoluta de sus creadores.

Para ejemplificar con algunas interesantes iniciativas como las mencionadas, nos referiremos a tres proyectos internacionales que se pueden contar entre los primeros de su tipo en el ámbito hispanohablante: la Biblioteca Cervantes, de España, la Biblioteca El Aleph, de Argentina, y la Wikipedia, que cuenta con Wikilibros, un importante apartado de libros electrónicos.

Dejamos para otra ocasión la reseña de otros importantes proyectos públicos (como el de Google y la digitalización de millones de libros en papel para llevarlos a la biblioteca digital), cuyas características interesa más enmarcar en el desarrollo especializado de plataformas documentalistas y bibliotecológicas, en las corrientes de los movimientos de los comunitarios virtuales y en la búsqueda de la llamada Web Semántica.


Una visión cervantina

Definida por sus promotores como “la biblioteca de las culturas hispánicas”, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes fue inaugurada en julio de 1999. De ella decían sus fundadores que es:

“…un amplio proyecto de edición digital del patrimonio bibliográfico, documental y crítico español e hispanoamericano, que pretende potenciar la expansión universal de las culturas hispánicas a través de la utilización y la aplicación de los medios tecnológicos más avanzados”.

Al decir de sus promotores (la Universidad de Alicante y el Banco Santander Central Hispano, con la colaboración de la Fundación Marcelino Botín), es una iniciativa con la cual se intenta promover la suma de esfuerzos y proyectos de otras instituciones, públicas o privadas, interesadas en el estudio y la difusión de la cultura española e hispanoamericana.

En su fondo bibliográfico y documental (de libre acceso vía Internet) se resguardan importantes y numerosas obras de la cultura hispanoamericana, así como obras de referencia, estudio, análisis y crítica para comprenderla mejor. Historia, literatura y filosofía destacan como ejes de construcción de esta gran biblioteca, rigurosa y científicamente dirigida por un grupo de docentes e investigadores universitarios de diversas procedencias internacionales.

Esta sistematización ha posibilitado la conformación de amplios catálogos alfabéticos perfectamente clasificados e indizados mediante la técnica CDU (clasificación decimal universal), lo que permite universalizar el acceso no sólo a los hispanoparlantes, sino también a usuarios hablantes de otras lenguas (cuenta incluso con catálogos en lenguas distintas al castellano). Ni qué decir de sus instrumentos de consulta y búsqueda en línea, constantemente perfeccionados para facilitar la vida al usuario.


Borgiano reservorio

El Aleph es otra importante iniciativa en castellano que demuestra cómo las nuevas tecnologías usadas solidariamente pueden contribuir en mucho a ese aspecto de la seguridad humana que es la educación.

Inspirados en el título de un cuento de Jorge Luis Borges, sus promotores (argentinos, como el gran escritor) explican el proyecto con la misma definición que Borges aplicara a su narración:

“…el lugar donde, sin ninguna posible confusión, todos los lugares del mundo se encuentran, vistos desde todos los ángulos”.

¿La Web semántica desde un nodo bibliotecario en Argentina? Su intención, afirman, fue brindar al mundo, en un solo lugar, todos aquellos textos que consideraron imprescindibles en cualquier biblioteca, sin importar su origen.

A partir de noviembre de 1998 El Aleph habría de iniciar una interesante historia, dividida en trece etapas, que derivaría finalmente en una importante empresa con sentido social capaz no sólo de promover una amplia socialización del conocimiento, sino también de sostenerse gracias a una importante y tecnologizada gama de servicios editoriales para el usuario corporativo.

Inicialmente sus creadores buscaban en la Internet textos en español para la investigación social. Lo que en apariencia era una sencilla aspiración se convirtió muy pronto en un reto casi imposible de cumplir, sobre todo en una época donde el idioma español ocupaba menos que cero espacios en la Red de Redes. Fue así como se vieron motivados para crear su propia biblioteca: El Aleph, que abrió su sitio al público en 1999, con un servidor ubicado en Toronto, Canadá. Contaban apenas con 10 títulos.

El éxito del proyecto, que para finales de 1999 poseía ya más de 150 títulos digitalizados, llevó a sus promotores a crear un Directorio de Recursos Literarios en Español, con hipervínculos a otros sitios de contenidos específicos, así como un foro de discusión que para el año 2000 había registrado ya a 1000 usuarios.

Ese mismo año se habían incorporado colaboradores de Argentina, Chile, España y Paraguay, lo que permitió, en febrero, lanzar la editorial El Aleph, donde los usuarios podían publicar sus propias obras. La primera semana había ya solicitudes de 100 autores que deseaban incorporarse al proyecto con sus obras.

Hoy, El Aleph posee una librería para la venta de 100,000 títulos en formato tradicional, 500 libros de factura propia, algunas incluso reproducciones facsimilares de libros de alto valor histórico. A ello se agregan nuevos servicios en red para los usuarios, como chat, club de lectura y un taller en línea de corrección de estilo para autores. Lo que naciera como una simple inquietud por recuperar materiales de la Internet se convirtió, finalmente en una gran empresa social.


Saberes en colectivo

La Wikipedia es otra importante iniciativa de las comunidades libres de Internet. Se trata de un proyecto colectivo cuya finalidad principal, cuando se inició, era escribir comunitariamente enciclopedias libres en todos los idiomas (a la manera de enciclopedias universales como Encarta, de Microsoft, recientemente cerrrada por el avance de la Wikipedia). Fue fundada por Jimmy Wales y Larry Sanger, dos miembros destacados de la llamada “comunidad libre de Internet”.

Para el efecto desarrollaron un software especial (en lenguajes de programación y bases de datos de código abierto libre) que permitiría a los autores participantes publicar en línea sus artículos sin requisitos de revisión inicial, pero con la condición de que posteriormente serían revisados, corregidos y adicionados por otros colaboradores dispuestos a hacer ese trabajo. En todos los casos, un grupo de editores formado por especialistas voluntarios en cada una de las materias (innumerables) de la enciclopedia.

Iniciada el 15 de enero de 2001, para el año 2004 la Wikipedia contaba ya con la participación de 10,000 editores voluntarios trabajando en 1,000,000 de artículos en más de 50 idiomas. Para marzo de 2005 la versión líder del proyecto (la inglesa) contenía en sus páginas poco más de 500,000 entradas, alcanzándose el millón y medio entre todos los idiomas. Diariamente cientos de miles de usuarios hacen decenas de miles de ediciones y crean decenas de miles de nuevos artículos.

Uno de los principales atractivos de la Wikipedia es que todos sus contenidos (textuales o de imagen) se publican bajo una modalidad de licenciamiento público que permite su libre distribución, reproducción y edición. Mediante esta licencia (conocida en el mundo del software libre como licencia GNU-GFDL) las contribuciones permanecen como propiedad de sus autores, pero con límites de responsabilidad y prohibición de lucro para los usuarios.

Hoy, la Wikipedia se ha convertido en un amplio proyecto que incluye las siguientes derivaciones: Wikidiccionario (diccionario de sinónimos), Wikilibros (libros de texto y manuales), Wikiquote (colección de citas), Wikisource (documentos originales), Wikiespecies (directorio de especies), Wikinoticias (noticias libres) Commons (imágenes y multimedia), Wikiversidad (recursos de aprendizaje y proyecto de universidad abierta) y Meta-Wiki/Wikimedia (coordinación de proyectos en línea y reservorio de recursos multimedia).


PDF, el rey de los formatos

El protagonista principal de las nuevas bibliotecas digitales es el formato de archivo PDF. Se trata de una forma de presentar contenidos que ofrece muchas ventajas para la distribución del conocimiento:

  • Fue el primer formato eBook universal.
  • Es un formato abierto actualmente.
  • Es de uso universal.
  • Es de fácil conversión a documentos de texto e imagen.
  • Los programas para su lectura y marcaje son gratuitos.
  • Es el formato elegido por la mayoría de bibliotecas digitales en el mundo.
  • Cualquier dispositivo electrónico con capacidades de lectura de libros electrónicos puede reproducirlo.
  • En materia de métodos documentalistas maneja su metadata con los estándares Dublin Core, uno de los más importantes sistemas de clasificación de documentos.
  • Puede usarse tanto en pantalla como para la impresión profesional.
  • Admite aplicación de rangos de seguridad para bloquear algunas de sus funcionalidades, como la impresión, la copia o la modificación.
  • Todos los programas de autoedición lo utilizan como la primera forma de salida después de sus propios formatos.


El formato PDF, por otra parte, permite muchas formas de públicación en la "nube". Por ejemplo:

  • Libros electrónicos en formato Flash para su lectura en pantalla y descarga como PDF original.
  • Presentaciones en línea, convertidas en tiempo real al formato Flash para su visualización en pantalla y descarga en PDF.
  • Archivos para el intercambio, anotación y seguimiento en el marco de la administración de proyectos.
  • Libros multimedia basados en el PDF, con archivos de video, sonido y animación Flash incrustados en sus páginas.


En conclusión, el formato PDF representa no sólo el auténtico origen y la actualidad de los libros electrónicos, sino también su futuro. Por sí mismo constituye toda una plataforma de desarrollo que puede dar base planificada a muchos aspectos de la gestión del conocimiento en nuestras organizaciones. En la Internet sobran aplicaciones SaaS vinculadas de forma importante a este formato: intranets virtuales, discos duros virtuales, administradores de proyectos, Learning Manager Systems, Content Manager Systems, sistemas de videoconferencia y, por supuesto, manejadores de bibliotecas digitales.

Como usuarios profesionales de la Web es importante conocer a fondo este formato, sus posibilidades y los instrumentos que nos permiten tanto su producción como su almacenamiento, mantenimiento y distribución en el entorno de sistemas de información digital. Desde esa perspectiva, son tres sus niveles de importancia para la Gestión del Conocimiento en nuestras organizaciones: constituye un excelente punto de partida para iniciar nuestros procesos de alfabetización informacional, es un medio idóneo para dar soporte a la documentación de muchos de nuestros procesos organizacionales, y su dominio como producto editorial es un importante objetivo en el marco de nuestros procesos de documentación, comunicación y difusión. En Metadata es uno de nuestros principales instrumentos.


VIDEOCOMPLEMENTO

Biblioteca Digital Hispánica

(Un ejemplo institucionalizado del aprovechamiento de las nuevas tecnologías para el bien público)



Fotografía del post: "Out of the pit", por Robert van der Steeg.
Algunos derechos reservados, bajo una licencia Creative Commons.

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Compartido el 8.8.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

La llamada “Gestión del Conocimiento” es una de las más importantes actividades de las nuevas redes sociales basadas en la verdadera socialización para el desarrollo humano. Su principal sitio de encuentro son los canales de militancia social y actividad académica que posibilita la International Network, mejor conocida como Internet. De manera consciente o no, todas estas redes echan mano de ese paradigma organizacional que, proveniente de la administración, sustenta las mejores prácticas en los ámbitos de la actividad científica y académica.

Con el ánimo de simplificar, podemos entender a la Gestión del Conocimiento desde tres perspectivas a la vez: como un paradigma, como un modelo y como un instrumento. Un paradigma porque se constituye como un nuevo punto de partida o enfoque para abordar los conceptos, las formas y los métodos de aprehensión del conocimiento en cualquier territorio de la actividad humana; un modelo porque se plantea como una nueva disciplina que nos provee con la organización, los métodos y las herramientas necesarias para aprovechar la aprehensión del conocimiento en la sociedad compleja que hoy habitamos; un instrumento porque echando mano de sus principios básicos tenemos a nuestra disposición un apoyo invaluable para organizar nuestro manejo de la información y los procesos de construcción de conocimiento.

El objetivo central de la Gestión del Conocimiento es facilitar la adquisición, generación, desarrollo, mantenimiento, organización, acumulación, sistematización, intercambio, promoción y difusión del conocimiento; en el caso que nos ocupa, el conocimiento que las redes sociales ya mencionadas requieren para potenciar el desarrollo humano mediante la educación, la formación y la capacitación de los individuos, los grupos y las organizaciones.

Los valores cívicos, el ejercicio consciente de la tolerancia y la promoción de la ética personal, profesional y social condicionan permanentemente las acciones de estas redes. Entre todas ellas, en la Internet destacan las redes de las “comunidades libres”, en las que el viejo y temido hacker de finales del siglo XX se desenvuelve como un cibermilitante social cuyas principales armas de combate político son la educación y, por supuesto, las Nuevas Tecnologías de la Información y el Conocimiento (NTIC).

Para el logro de sus objetivos, las nuevas redes sociales de solidaridad (originadas en su mayoría en el movimiento del software libre y en redes previamente existentes fuera de la “virtualidad”) operan infraestructuras y proyectos colectivos ampliamente incluyentes, en los que los sujetos objetivo de sus acciones —cualquier usuario de la Red de Redes— pueden participar en la apropiación amplia y continua de los beneficios de las culturas locales, nacionales e internacionales, en todas sus vertientes, humanísticas, científicas, religiosas, sociales, étnicas, económicas, etc.

El fin último de este tipo de redes: ofrecer a cualquiera los elementos necesarios para participar en la conformación de una sociedad más igualitaria, mejor educada y practicante de valores éticos que la impulsen hacia la solidaridad, el perfeccionamiento de la civilidad, el fortalecimiento del tejido social y la vivencia del sentido humanista de la existencia.

A través de la apropiación y redistribución de la información y el conocimiento, desde las nuevas redes sociales basadas en el uso solidario de las NTIC, individuos, organizaciones, grupos, comunidades y sociedades enteras demuestran que mediante la utilización sensata de estas herramientas es posible:

  • Contribuir eficazmente al propio progreso y el de la sociedad.
  • Obtener formación libre y gratuita en diversas capacidades necesarias para la participación socioeconómica y política.
  • Favorecer la transferencia tecnológica en materia informática al menor costo posible hacia los países y los grupos menos favorecidos.
  • Colaborar en la promoción de ciudadanos educados cívicamente, conscientes de sus derechos y obligaciones.
  • Aprovechar mejor las posibilidades del capital social para la promoción individual y comunitaria.
  • Transformar las relaciones sociales para la construcción de una sociedad justa y equitativa, formada por individuos y comunidades que basen su interacción en una convivencia fundada en la equidad, la responsabilidad y el respeto a los derechos individuales, humanos, civiles, sociales, políticos, económicos y religiosos.
  • Promover la educación permanente: educar, educar y educar.


En ese contexto, la casi totalidad de las nuevas redes sociales basadas en el trabajo por el desarrollo comunitario estimulan y propician el uso ético y social de los medios masivos de comunicación por parte de todos los involucrados en su manejo, como periodistas, actores, productores, realizadores, directores, comercializadores y usuarios, entre otros.

En los mejores casos (sin asumir partido o militancias particulares y al margen de la ideologización de sus acciones), desde esta clase de redes sociales infinidad de individuos impulsan iniciativas que apuntan a diversos sentidos fortalecedores de la seguridad humana, que inciden desde todo tipo de acciones. Por ejemplo:

  • Educación, capacitación y promoción de la cultura y las bellas artes mediante la institucionalización de nuevos tipos de licenciamiento público y reserva de derechos para posibilitar la socialización de las creaciones intelectuales y artísticas, sin que los creadores renuncien a su propiedad o dejen de percibir justas utilidades por su trabajo.
  • Capacitación sistematizada en el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como promoción de las mismas, a través de las vías que ofrece la Internet.
  • Diseño y desarrollo de instrumentos y aplicaciones de software de distribución libre, con lo cual se propicia un férreo combate a la piratería, así como una intensiva promoción de valores y el abatimiento de las dependencias tecnológicas.
  • Investigación e intercambio de conocimientos y experiencias profesionales en materia de comunicación, educación, capacitación y gestión para el desarrollo sostenible. El conocimiento se hace abierto y comienza a intercambiarse en las modalidades “open” dentro y fuera de los ámbitos científico y académico.
  • Diseño y operación de proyectos de comunicación y comunitarios, con lo que se impulsa el empoderamiento de las comunidades.
  • Elaboración participativa de propuestas legislativas tendientes a mejorar las condiciones educativas, socioeconómicas y culturales de grupos sociales en particular y de la población en general, incluyendo la diversidad étnica de sus sociedades. Es decir la construcción de una sociedad verdaderamente incluyente.
  • Difusión libre y gratuita de información y conocimientos especializados en comunicación y desarrollo organizacional. Para potenciar a las instituciones y las empresas por igual, en el marco de una visión plenamente socializadora.
  • Formación de medios de información (como las estaciones radiotransmisoras educativas en Internet), a través de los cuales ocurre el intercambio de experiencias comunitarias y de información para el mejoramiento de la vida y la economía familiar.
  • Promoción y producción de programas de radio y televisión de carácter cultural, con fuerte énfasis en la preservación y promoción de las costumbres, tradiciones y saberes locales.
  • Promoción, fomento, coordinación, patrocinio y subvención de cursos, conferencias, seminarios, talleres, simposios, diplomados, encuentros y congresos con el propósito de capacitar, asesorar, instruir, formar conocimiento, enseñar, intercambiar, investigar y difundir productos de investigación científica. ¿Los beneficiarios?: cualquier usuario de la Internet.
  • Generación, venta e intercambio de productos y servicios en el marco de una nueva economía solidaria, dando lugar así a la paulatina formación internacional de un nuevo modelo de economía (aunque de añeja inspiración desde las trincheras del “comercio justo”).
  • Mejoramiento de las relaciones entre el individuo, la comunidad y quienes manejan los diferentes medios de comunicación, para lograr un entendimiento común de la misión social y cultural de dichos instrumentos de difusión masiva.
  • Creación y operación de museos comunitarios, bibliotecas públicas, escuelas y redes virtuales de comunicación y educación, a escalas local, regional, nacional e internacional.
  • Atención comunicacional a las personas que, por sus carencias socioeconómicas o por problemas de invalidez, se ven impedidas para satisfacer sus requerimientos básicos de subsistencia y desarrollo.
  • Desarrollo y promoción de centros y empresas de comunicación desde donde se operan proyectos al servicio de individuos, comunidades locales o de la sociedad en general, con preponderante perspectiva social.


Es claro entonces que, así como pueden servir para perfeccionar la explotación del hombre por el hombre y reforzar el control de los individuos y las sociedades, las NTIC también pueden potenciar el desarrollo individual y colectivo. Todo depende del uso que se les dé y de los contenidos que se transmitan por sus canales de distribución. Una de las principales pruebas de ello es el uso que las redes mencionadas dan a estas tecnologías para extender la socialización del conocimiento.

Podemos afirmar sin duda alguna que el abatimiento de costos que ofrecen en muchos procesos, así como su enorme capacidad para conjuntar el trabajo de redes humanas y redes tecnológicas (como la integración que hemos venido mencionando), califica a las NTIC como medios idóneos para la Gestión del Conocimiento. Por primera vez esa gestión puede estar realmente en las manos de la sociedad misma, desde el plano individual hasta el comunitario. Las redes sociales representan uno de los canales más importantes para lograrlo.



VIDEOCOMPLEMENTO

Gestión del Conocimiento

(Una visión completa de la instrumentación del modelo en la empresa como organización, perfectamente transferible a cualquier tipo de organización, desde el ámbito individual y una red de trabajo académico hasta una institución completa, académica o gubernamental)


Parte 1


Parte 2


Parte 3



Fotografía del post: "PopArt", por Robert van der Steeg.
Algunos derechos reservados, bajo una licencia Creative Commons.



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Compartido el 23.7.2011 por Miguel Angel Espinosa Mondragón

Ante los significativos cambios que se producen en el mundo laboral y en toda la sociedad, las organizaciones se han visto obligadas a cambiar su filosofía y sus lanteamientos para mantener y mejorar su competitividad, siendo las competencias fundamentales para su supervivencias las referidas a su capacidad para adquirir conocimientos, que le permitan adaptar e integrar rápidamente los cambios e, incluso adelantarse a los mismos. Por ello, en este artículo se expone qué se entiende por conocimiento, los tipos de conocimiento y los movimientos que se pueden producir entre éstos para crear nuevo conocimiento, ya que éste sólo será un verdadero capital intelectual para la organización cuando deje de ser tácito o secreto y pase a ser explícito y compartido. Posteriormente, y partiendo de que el objetivo último de la Formación y un sistema de Gestión del Conocimiento es el mismo; esto es, facilitar el aprendizaje de los empleados, se analizan las similitudes entre ambos procesos y cómo la utilización de un Sistema de Gestión del Conocimiento como sistema de Formación Continua, permitiría transmitir y crear nuevos conocimientos. Autores: Francisca Berrocal Berrocal y Santiago Pereda Marí. Universidad Complutense de Madrid. 2001

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Publicado el 24.3.2009 por Equipo GNOSS

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